La dislexia según el diccionario de la Real Academia Española es la dificultad en el aprendizaje de la lectura o la escritura, frecuentemente asociada con trastornos de la coordinación motora, por otra parte, según la misma fuente, puede definirse también como la incapacidad parcial o total para comprender lo que se lee causada por una lesión cerebral. Este es un problema más común de lo que se puede pensar y me ha tocado atender a una gran cantidad de estudiantes con esta dificultad de aprendizaje. Noto con preocupación la falta de interés de muchos colegas que le pasan este problema a la maestra o el maestro de aula integrada como si no fuera parte de nuestra responsabilidad ayudar a las y los estudiantes que llegan a nuestras manos que por cualquiera de las razones antes descrita en los conceptos vienes enfrentando esta dificultad para avanzar en su aprendizaje.
Para facilitar mi labor docente me he dado a la tarea de buscar recursos, actividades y estrategias que sean agradables, llamativas, fáciles, divertidas, funcionales y económicas de elaborar. Una de las cosas que he descubierto a lo largo de mi experiencia laboral es que podemos utilizar nuestro cuerpo como recurso para resolver el problema de la dislexia relacionado con la confusión de orientación de las letras “b” y “d”.
A continuación les indico de que se trata y como se utiliza:

fig. 1 El Letramano Zulay Giménez La Escuelita Pequeña
– Se colocan las manos al frente formando dos círculos con el dedo pulgar e índice y estirando los dedos medio, anular y meñique de ambas manos. (Fig. 1)
– Luego le indicamos al niño o niña que observando estas dos letras “b” y “d” que se forman con la mano (y dedos) dispuesta de la forma antes descrita, lean de izquierda a derecha el abecedario en letras minúsculas que previamente han aprendido en forma oral hasta la letra “d” (a-b-c-d) y le pedimos que comparen las letras que han formado con sus dos manos, con la letras que han leído. Este paso les permitirá a las niñas y los niños descubrir por si mismos que con las manos han formado las letras “b” (con la mano izquierda) y la “d” (con la mano derecha).
– Se les pregunta a los niños que letras han formado con sus manos hasta que por sí solos hayan dicho que son las letras “b” y “d”.
– El paso anterior se repite tantas veces como sea necesario hasta que discriminen con cual mano han formado la letra “b” y la “d”.
Es de resaltar que a algunos niños hay que recordarles que deben usar sus manos para encontrar la letra correcta; también es importante motivarles y hacerles saber que esto será por poco tiempo y que después las recordaran con mayor facilidad. Sin embargo, he notado que en algunos casos les da vergüenza tener que acudir al uso de sus manos en frente de otras personas. En estas situaciones les recomiendo que lo hagan colocando sus manos por debajo de la mesa ya que así nadie lo notará.
Se siente una gran emoción al ver a estos niños utilizando el método “letramano” y saber que nunca lo van a olvidar ya que lo llevaran consigo siempre, que lo utilizarán de manera práctica y fácil, además esta estrategia les ofrece la seguridad y confianza necesaria a estos pequeños y les permite avanzar en el trabajo que vienen realizando con normalidad.
Zulay Gimenez La Escuelita Pequeña
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